Chetumal.- El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) confirmó que la plaga de mosco bobo y de arañas en Chetumal no representa peligro para la población ya que no transmiten enfermedades por vector y no pican, además contribuyen con la recuperación del equilibrio natural de la región.
Desde hace varias semanas una plaga del mosco conocido como bobo ha estado afectando a la zona sur de Quintana Roo, principalmente, a la capital del Estado, al concentrarse en grandes cantidades en casas, vehículos y luminarias, principalmente al anochecer.
Ahora, en los últimos días, el bulevar Bahía de Chetumal registra una proliferación excesiva de arañas, sobretodo, en la vegetación que ha sido cubierta por tela de este arácnido, hasta por más de cuatro metros de altura.
En torno a este tema, los investigadores del Ecosur, Yann L. Hénaut y Cesar Raciel Lucio Palacio realizaron una investigación de este fenómeno y, como parte de este proceso, recorrieron varios puntos de muestreo para la toma de datos.
Como resultado se determinó que, aunque parezca indeseado para las personas, ni las arañas ni los moscos bobos representan peligro ya que no transmiten enfermedades por vector y no pican.
Por el contrario, aseguraron que, este fenómeno inusual, es parte del espectáculo natural que está ocurriendo para restablecer el equilibrio ecológico de esta zona del Estado.
El especialista Yann L. Hénaut, explicó que la población de los moscos bobos proliferó derivado de las intensas lluvias registradas en Quintana Roo en el 2020.
Ya que las precipitaciones pluviales llevan nutrientes a los cuerpos de agua de la región, como la Bahía de Chetumal y la Laguna de los Siete Colores que, incluso, influyó al cambiar su tonalidad al color café y que sirven de alimento a este vector.
Por su parte el experto Cesar Raciel Lucio Palacio, detalló que estos moscos tienen un ciclo de vida muy corto ya que en menos de 20 días se convierten en adultos y están listos para reproducirse de nuevo.
De esta manera, en realidad lo que las larvas del mosco están haciendo es alimentarse del exceso de nutrientes, es decir, limpian las aguas para que regresen a su equilibrio natural.
En tanto la relación de este insecto con las arañas que cubren la vegetación en el bulevar Bahía de Chetumal, no son riesgosas para la población y no ocasionan daños al ecosistema.
Pertenecen a una especie conocida como tetragnatha que tiene su hábitat natural en las orillas de cuerpos de agua y son grandes depredadoras de moscos.
Este arácnido tiene como método de caza, cubren con tela de araña varios metros de vegetación, fenómeno que se ha observado en otras partes del mundo.
Por ejemplo, en Pakistán estas arañas cubrieron árboles para alimentarse de moscos bobos, pero también a los que son transmisores de enfermedades como el paludismo, lo que tuvo un impacto positivo en términos de salud. (Capital News).

