Por David Acosta
Con el Polo de Desarrollo Económico del Bienestar (Prodecobi), lo único cierto es que el gobierno de Mara Lezama logró deshacerse del Parque Industrial con Recinto Fiscalizado Estratégico de Carlos Joaquín y de pasada, de su fracasado proyecto Yum Kaax.
Este Prodecobi pretende detonar el sur del estado y otra vez volvemos a escuchar la utópica propuesta que “el sur sea el abastecedor del mercado turístico del norte” ¿Cuántas veces no se ha escuchado esto en Quintana Roo?
Aunque el proyecto es federal, Mara Lezama ha gritado hasta el cansancio y a los cuatro vientos que es gracias a su gestión, pero no se trata de otra cosa que un proyecto en pañales y que todavía no hay certeza de que funcione.
Pero gracias al Prodecobi, quedó borrado del mapa el parque industrial que Carlos Joaquín no pudo sacar adelante. Es emblema de corrupción y de dispendio de recursos, pues se invirtieron más de 120 millones de pesos del erario. También refleja la falta de visión para apuntalar la economía del sur del estado.
La Cuarta Transformación se comprometió a rescatar, pero también fracasó en el intento aun que hizo el compromiso.
En lugar de ello, salió con el chiste de una zona libre para Chetumal, a través del Tianguis del Bienestar Yum Ka’ax, en el que se invirtieron decenas de millones de pesos y quedó en el abandono. Hay hasta problema legales en el predio que actualmente se asienta el tianguis, que se mantiene entre maleza y basura.
En su momento, Mara Lezama, informó que entraría en operaciones en diciembre de 2024, algo que no ocurrió.
Ahora todo será Prodecobi, el cual absorbe los dos proyectos antes mencionado y para que no quede duda en la glorieta en la que se asientan físicamente, fue eliminado el nombre “Parque Industrial con RFE” y ahora fue colocado “Polo de Desarrollo Económico del Bienestar”, Chetumal Uno.
Lo interesante de este “logro” es que los sectores que se van a impulsar en el Podecobi no existen en Quintana Roo, ya no digamos en Chetumal.
En la propuesta del Gobierno Federal los incentivos son: reducción inmediata del 100 por ciento de inversión en activos fijos nuevos, deducción del 25% en programas de capacitación, y apoyar iniciativas de investigación y desarrollo con deducción adicional del 25%.
Hasta ahí todo parece estar bien, el problema son los sectores a los que va dirigido el programa: agroindustria, aeroespacial, automotriz y electromovilidad, bienes de consumo, farmacéutica y dispositivos médicos, electrónica y semiconductores, energía, química y petroquímica, textil y calzado, economía circular, energías limpias, industrias metálicas básicas, industria de papel, industria del plástico, logística y metalmecánica.
Ninguno de ellos tiene por lo menos una planta de productora en el estado, por lo que la idea no es apoyar a los locales, sino a las empresas foráneas que quieran asentarse en la capital, ese es el engaño, y si algo se conoce en la capital, es que las grandes empresas no necesariamente son sinónimos de muchos empleos y menos de decorosos sueldos.
En la lista de proyectos fracasados también está de la Cuarta Transformación también está Barrio Mágico de Chetumal, que se quedó en la pinta de algunas casitas de madera del color de Morena y la pinta de dos o tres bardas, en lo cual se invirtió 40 millones de pesos.
El Tren Maya, aunque transexenal, no ha propiciado mayor beneficio local y dista de hacerlo, a corto plazo y menos si no se tiene un plan definido, más que esperar que la gente se suba para tomarse la foto. Además el propio Gobierno Federal ha informado de las pérdidas millonarias que han tenido que subsidiar para tenerlo en operación.
También está en la lista el primer decreto de zona libre para Chetumal y el proyecto de traer la Secretaría de Turismo (Sectur) a la capital.
La llegada de Marcelo Ebrard Casaubón no cambia en nada la situación económica del sur de la entidad, principalmente de la capital. Pues en su momento llegó, hasta mensualmente, Andrés Manuel López Obrador y nada cambió, por el contrario la crisis empeoró.
PAYO OBISPO
Ahora la compra de autobuses eléctricos de transporte urbano para Chetumal, no serán licitados, pues ya es un hecho que serán por adjudicación directa con la empresas Megaflux y Dina, que manufacturan en México los autobuses Taruk, por instrucciones del Gobierno Federal. Ahí será el negocio ahora y con el riesgo de que se violente la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Prestación de Servicios Relacionados con Bienes Muebles del Estado de Quintana Roo.
Esta revelación fue en una reunión “privada” con Marcelo Ebrard Casaubón, previo al evento de el Prodecobi. Ver para creer.