Dante Delgado Rannauro, líder moral del Partido Movimiento Ciudadano, debe de ir ya buscando otro precandidato a la gubernatura de Quintana Roo, luego de las exhibidas que ha hecho a su persona el propio Roberto Palazuelos.
El último evento es el video en donde asegura haber participado en el homicidio de dos personas, según en defensa propia, aunque del hecho no se tiene registro ante las autoridades judiciales. La afirmación de Roberto es más que suficiente; no se trata de una “travesura” de juventud como quiere justificar.
A Dante Delgado se le conoce como un político serio, así lo demostró cuando ocupó la gubernatura de su estado natal, Veracruz y también como legislador. Varias voces al interior del partido naranja, entre ellos senadores y diputados federales emanados de la institución piden a su jerarca sacar a Palazuelos, y esta semana se pudiera dar alguna decisión ya sea de mantenerlo o darle las gracias.
La otra que parece no caminar su proyecto es Mara Lezama Espinosa, quien ya se dio cuenta que la imagen de las boletas del proceso electoral no aparecerá Manuel López Obrador, y salir en medios de comunicación con la imagen del patriarca de Morena, no es suficiente para convencer a los votantes de todo el estado.
Lezama Espinosa debe de trabajar en dos frentes, uno su candidatura y otro en la administración del ayuntamiento de Benito Juárez, que bien falta le hace, solo hay que dar una gira por las colonias populares y se dará cuenta que se encuentran en el olvido en sus casi cuatro años de gobierno.
Por otra parte, Laura Fernández Piña a iniciado su precampaña por la Coalición PAN-PRD al viejo estilo priista, sumando partidarios a su proyecto en las poblaciones del sur del estado, como lo hiciera el gobernador, Carlos Joaquín.
Fernández Piña, es inteligente pues en esta parte del estado no se conoce mucho su trabajo como funcionaria y legislativo en comparación con la parte norte, en donde a últimas fechas ha hecho campaña para presidenta municipal y diputada federal.
De Lesli Hendricks Rubio la precandidata del PRI camina cuesta arriba, la mala imagen que dejo su padre el exgobernador, Joaquín Hendricks Díaz a su paso como cabeza del grupo político en el poder en el periodo 1999 a 2005, no es nada grata para los Quintanarroenses.
Joaquín Hendricks fue el percusor de traer al estado, políticos de otras partes del país, primero como asesores y luego como funcionarios, desbancando a personas locales de estos cargos, mismo caso que hoy se da en la administración de Carlos Joaquín.
El proceso electoral ya inició, y con ello la decisión del elector para designar a quien dirigirá el estado los próximos seis años, otro periodo en donde, la ciudadanía tiene la esperanza de un cambio verdadero y no solo un slogan publicitario que se desgasta con las malas acciones de los que lo inventan.