José María Morelos, 20 diciembre 2018.- Luego de que el año pasado se realizara en Campeche un Congreso Internacional sobre la Cultura Maya, donde reconocidos investigadores de todo el mundo compartieran sus conocimientos sobre esta importante cultura, algunos académicos de la región decidieron elaborar un libro que intentara preservar parte de la gran herencia gastronómica que legaron los antiguos habitantes de esta región.
Tal es el caso del libro “Los Investigadores en la Cultura Maya. Usos Cotidianos de la Gastronomía Tradicional”, en el que participa el profesor de la Uimqroo, Ismael Briceño Mukul, quien es originario de Sacalaca y que lleva aproximadamente una década rescatando la tradición oral de su pueblo. En entrevista relata la historia que le pareció importante preservar.
“Las bases se vienen dando desde el 2008 cuando estudiaba la universidad y hacía trabajos de investigación de verano de vinculación con mi comunidad de origen. Acá empecé a hablar de comités de promoción a través de la gastronomía tradicional de Sacalaca. Y de ahí rescatamos 54 recetas de la comunidad para plasmarlo en mi tesis. Posteriormente de esas recetas escogimos el relleno negro”, señala.
LAS CHILERAS
Posteriormente decidió trabajar con un grupo de mujeres reconocidas por sus grandes dotes culinarias y porque han sido las herederas de las recetas de las primeras grandes cocineras mayas: las chileras.
“Son las conocidas como las cocineras tradicionales de Sacalaca, y quienes tienen un proceso para elaborar el relleno negro. Hablamos de una dinastía de mujeres que traen sus recetas desde sus comunidades de origen, que llegaron a Sacalaca trayendo su receta de generación en generación a partir de la fundación a la fecha; han quedado sus nietas que aún manejan las recetas”, afirma.
Son mujeres que practican y practican hasta que perfeccionan su sazón. Una vez que sus familiares les dan el visto bueno las consideran listas para poder compartir su sazón con el resto de la comunidad.
Incluso Briceño Mukul detalla que hay un ritual donde las familias que requieren de sus servicios como cocineras para alguna fiesta, les entregan refrescos, cigarros y cervezas para sellar el compromiso de colaboración. Los refrescos son para que tome la señora mientras cocina, y las cervezas para el marido, quien la acompaña y espera mientras la mujer guisa.
Actualmente solo hay tres mujeres reconocidas como chileras en Sacalaca, quienes en tiempos de gremios, que son las festividades más importantes, llegan a hacer entre 16 y 20 ollas de relleno negro y que van de un lugar a otro diariamente en lo que continúa la fiesta.
Sobre el libro y la investigación, dice que no hay muchos ejemplares impresos disponibles, pero pueden proporcionar copias digitales a quienes estén interesados. (AGENCIA SIM)