Por: Martín G. Iglesias
Quería escribir sobre la comparecencia del Secretario de Seguridad Pública y Tránsito en Quintana Roo, Jesús Alberto Capella Ibarra, la falta de capacidad de los diputados de la Comisión de Seguridad para hacer preguntas precisas y concisas al invitado, la verborrea y la evasión del titular de Seguridad.
No voy a decirles estimados lectores la mitomanía de Jesús Alberto Capella Ibarra, mucho menos las poses de artista que toma cada vez que sale a cuadro, para “desmentir” las noticias que no le favorecen para el cultivo de su ego y su imagen.
Al contrario, mejor aprovecharé este espacio para hacer una comparación entre la figura del Secretario de Seguridad Pública de Yucatán, Luis Felipe Saidén Ojeda versus el Secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, Jesús Alberto Capella Ibarra.
En primer lugar, Saidén Ojeda está alejado de las cámaras, son muy contadas las veces en estos 12 años que lleva en el cargo que ha salido a dar alguna declaración para negar o afirmar tal cosa; las redes sociales son la herramienta de la Institución, no su egoteca personal. Contrario a Capella Ibarra, que no solo se pasea en los foros televisivos de los medios de comunicación nacionales, sino que aquí en el estado tiene un grupo de bots que le hacen fiesta en las redes sociales y unos periodistas a modo que le celebran todos sus “chistes”, son voceros de las tonterías que el showman (como le dijera el exdiputado Emiliano Ramos) protagoniza muy seguido.
Otra de las diferencias, es que a Luis Felipe Saidén no lo han involucrado de darle protección a ningún grupo delictivo, se mantiene al margen, con mano dura y con la sentencia de quien haga un escándalo, pues se las tienen que ver con la corporación. A Alberto Capella se le ha mencionado en múltiples ocasiones, no solo en Quintana Roo, sino también en Morelos y Tijuana, de brindarle protección a tal o cual determinado grupo criminal.
Saidén privilegió el localismo, tomó a los mandos de otras corporaciones que estaban en retiro o jubilados y los invitó a trabajar a favor de la sociedad yucateca, no se llevó tropa de otros estados para desplazar a los locales. Contrario a lo que hace el jefe policiaco de Quintana Roo que trajo a más de 100 elementos de otras entidades para colocarlos como mandos en el estado, además de expresarse mal de los locales, a quienes ha acusado en reiteradas ocasiones de estar coludidos con el crimen organizado; además de darles un trato poco digno. A Saidén su policía lo quiere, lo protege, están con él; a Capella la tropa lo aborrece, lo desprecia y en privado quisieran que se vaya, pero lógicamente que eso no depende de la corporación, sino del gobernador.
En Yucatán existe un trabajo coordinado que da resultados, no en vano es el estado más seguro de la República Mexicana; no es que no existan delitos, sí los hay, porque existe actividad humana, pero no está desbordada la inseguridad. En Quintana Roo no hay coordinación, hay lucimiento, bravuconería, habladas y fabricación de “falsos positivos” en algunos casos. La efectividad que se dice tener es de papel, de cámaras, de programas de radios, de redes sociales, de streaming; pero en los hechos, la ciudadanía sigue sintiendo miedo, porque no se siente segura.
SASCAB
A veces no entiendo las incongruencias de los gobiernos en cuanto al cobro de impuestos por medio del Sistema de Administración Tributaria (SAT), por un lado le exigen a 140 familias de Pueblo Nuevo que desalojen los predios porque serán puestos a remate; por otro le perdonan cantidades millonarias de IVA a empresarios y políticos. Le cuento:
La asociación Fundar hizo público el listado de condonaciones y cancelaciones entre 2007 y 2018; es decir, en los sexenios de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto, lo que logaron, según informaron en un comunicado, luego de cuatro años de litigio. Hoy se sabe que Juan Pablo Guillermo Molina, ex secretario de Finanzas y Planeación en el gobierno de Roberto Borge Angulo (2011-2016), obtuvo este beneficio, ahorrando 355 mil 258 pesos el año pasado, cuando ya se encontraba prófugo.