Por Martín G. Iglesias
“Pegarse un tiro en el pie” es una expresión que se utiliza para decir que uno se hace daño así mismo, aunque no es mortal, pero sí perjudicial. Eso mismo podemos decir del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) que torpedea al Instituto de Administración Pública de Quintana Roo (IAPQROO) que por ahora está en manos de León Lizárraga Cubedo.
Pero el ataque “ejecutivo” del INAP no es fortuito, aquí tiene al menos dos hilos que no son perceptibles para el Consejo del IAPQROO, pero sí para los que ven más allá de las causalidades, el ataque a la Asociación Civil viene de la Oficialía Mayor cuyo titular es Manuel Alamilla Ceballos y de la oficina de Juan de la Luz Enríquez Kanfachi (aunque tiene un problema de salud, sigue operando).
Hoy el INAP torpedea a su filial de Quintana Roo faltando a la verdad en cuanto a la crisis económica que vive esta AC en el estado, reclamando un pago millonario por una maestría en administración pública; asunto filtrado por el director de la escuela nacional de profesionalización gubernamental, Luis Miguel Martínez Anzures y el Director de Administración y Finanzas del INAP. Esto lo aprovechó Manuel Alamilla Ceballos para ventilarlo a sus amigos de medios de comunicación, a quienes por cierto les paga miles de pesos según él mismo reconoció en su comparecencia ante diputados; evidenciaron el acuerdo que hay entre las dos AC, y hasta publicaron la carta donde le reclaman el presunto adeudo, donde se ve que el INAP le marcó copia al gobierno del estado, a la Secretaría de Finanzas y al Oficial Mayor, todas dependencias de Quintana Roo, con el único fin de perjudicar la imagen del Iapqroo.
Al respecto, el Presidente del Iapqroo les contestó al mismo tiempo que hace las precisiones puntuales sobre el presunto adeudo; “hay que destacar que el IAPQROO es una Asociación Civil, con personalidad jurídica y patrimonio propio, que no se encuentra en ninguna nómina gubernamental, ni en presupuesto público alguno”.
Agrega que “la relación contractual (convenio específico de cooperación) entre el INAP y el IAPQROO, es estrictamente para la realización de la Maestría en Administración Pública que oferta el INAP en el periodo de 2017 a 2019 y no incluye a ninguna otra organización ni pública, ni privada por lo que carece de toda lógica que se les envíe comunicación a autoridades estatales del gobierno de Quintana Roo. Y, lo que es más, el convenio signado en su cláusula séptima ‘de Confidencialidad’”.
Esto es preocupante, fue un “comunicado” imprudente que queda claro que fue realizado con dolo y con el afán de lacerar el desarrollo profesional y probidad personal del presidente del IAQROO. Quizá como el INAP en manos de Carlos Reta Martínez está acostumbrado a recibir cochupos para el cumplimiento de sus actividades, pero en el IAPQROO las cosas se manejan de manera transparente y con profesionalismo.
Precisamente hay que recordarle a Carlos Reta Martínez que en el 2015 se le implicó en subcontrataciones ilegales hechas por funcionarios de la SEP cuando Emilio Chuayffet Chemor era el Secretario de Educación. Al menos, así lo dieron a conocer medios de comunicación que circulan a nivel nacional, cuando se descubrió la triangulación de contratos por más de 300 millones de pesos, que fueron pagados por la SEP por varios servicios en digitalización de archivos, videos y creación de sistemas y diagnósticos.
SASCAB
Manuel Zapata Gutiérrez renunció como Contralor del Ayuntamiento de Othón P. Blanco; una posición que pierde el senador José Luis Pech Várguez, pero quizá porque se aproxima el proceso interno del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y quiere participar o porque de plano ya era insostenible. Ojalá el presidente municipal, Otoniel Segovia Martínez pueda explicar lo que sucede en su administración.