Por Martín G. Iglesias
Por increíble que parezca, o no si es suerte, todo parece indicar que el expresidente de la Gran Comisión en la XV Legislatura, el panista Eduardo Lorenzo Martínez Arcila se librará de la auditoria y de fincarle responsabilidades jurídicas por el presunto desvío de 120 millones de pesos en el periodo de su gestión 2016-2019, pues el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) por medio de su dirigente nacional, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, todo por un pleito personal que trae con la senadora Marybel Villegas Canché.
El lector se preguntará qué tiene que ver el PAN con Morena, pues aquí en Quintana Roo parece que ya son aliados, al menos así lo ha dejado entrever el diputado federal, Luis Alegre Salazar que operara desde las sombras la desestabilización del grupo legislativo de Morena en la XVI Legislatura por medio de sus aliados, Reyna Durán Ovando, Fernanda Trejo Quijano y quien es su suplente federal, el diputado local Arberto Batun Chulim.
La alianza de Luis Alegre con el gobierno del Carlos Joaquín González no es un secreto para nadie, pues él mismo le ha comentado a su círculo más cercano que él ya habló con el gobernador para que le ayude en su búsqueda de la candidatura a la gubernatura en el 2022, porque la venia de Andrés Manuel López Obrador ya la tiene; así que ahora le quiere devolver el favor al PAN protegiendo a un desviador de recursos públicos como lo es Eduardo Martínez Arcila.
Para que quede más claro, la ambición de Reyna Durán Arceo por presidir la bancada morenista y por consecuencia lógica la Junta de Gobierno y Coordinación Política de la XVI Legislatura, tiene que ver con la protección que se le promete a Eduardo Martínez Arcila, pues fue él quien operó todo desde las sombras.
No hay que ser muy versado en política para saber que previo a la Sesión de ayer martes estuvieron presentes sus operadores para “asesorar” a las diputadas Reyna Durán Arceo y María Fernanda Trejo Quijano, se reunieron con ellas, Heidy Rojo Rubio, que es la secretaria particular de Martínez Arcila; los exdirectores de área como Hassan Medina, que estuvo en la Unidad de transparencia; Lena González, exdirectora de relaciones públicas y Eduardo Aguerrín Chávez, que estuvo como director de Archivos. Casualidad no es, se llama perversidad política.
Ya en la sesión, como no fue incluido en el orden del día el tema del cambio de coordinador de Morena en la XVI Legislatura y de la nueva organización de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo), Eduardo Martínez Arcila le preguntó con gestos a la diputada Reyna Durán, Luis Fernando Chávez Zepeda y Fernanda Trejo que sí que había pasado; luego acudió al lugar de Reyna y de Luis Fernando para cabildear que la diputada Durán Ovando leyera el pronunciamiento sobre su nombramiento. En plena lectura de la correspondencia, la diputada en mención leyó su documento donde se dice que se le de aviso al Poder Ejecutivo, al Poder Judicial, a la Cámara de Diputados, y a todos cuantos sean necesarios que ella era la nueva coordinadora del grupo legislativo de Morena; y por consecuencia lógica la nueva presidente de la Jugocopo y José Luis “Chanito” Toledo Medina como secretario de la misma. Hubo gritos de “ambiciosa” entre otros muchos calificativos de los asistentes. El presidente de la Mesa Directiva, Gustavo Miranda García turnó a la propuesta de la diputada a la Junta de Gobierno y Coordinación Política en funciones, la que preside Edgar Gasca Arceo.
Así se la gastan estos morenos, con el afán de fregarse a sus propios compañeros, no les importa beneficiar a corruptos, al fin y al cabo “a río revuelto, ganancia de pescadores”.
SASCAB
Lo que tanto dijo la XV Legislatura que iba a combatir, la corrupción, terminó cayendo en ella. El dispendio del recurso público para beneficiar a unos cuantos se vio manifiesto en los 5 millones de pesos que se le pagaban a solo 23 personas, como parte de compensación. Por eso Eduardo Martínez Arcila no quiere soltar el hueso.