Por Martín G. Iglesias
La Pandemia por el Covid-19 vino a poner en evidencia lo frágiles que somos los seres humanos, pero no solo eso, sino puso a prueba a los gobiernos del mundo, de México y de Quintana Roo. Hasta ahora, no hemos visto al pleno del gabinete que depende del gobernador Carlos Joaquín González, que actúe y cumpla con su deber constitucional.
Del Ejecutivo dependen la Oficialía Mayor a cargo de Manuel Alamilla Ceballos; la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca, que tiene Luis Torres Llanes; Secretaría de Desarrollo Económico con Rosa Elena Lozano Vázquez; la Secretaría de Desarrollo Social con Rocío Moreno Mendoza; la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable, con Carlos Ríos Castellanos; la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente a cargo de Alfredo Arellano Guillermo; la Secretaría de Educación con Ana Isabel Vázquez Jiménez; la Secretaría de Finanzas y Planeación con Yohanet Torres Muñoz; la Secretaría de Gobierno donde despacha Arturo Contreras Castillo; la de Obras Públicas con William Conrado Alarcón; Contraloría del Estado que tiene Rafael Del Pozo Dergal; la de Salud con Alejandra Aguirre Crespo; la de Seguridad Pública a cargo de Jesús Alberto Capella Ibarra; la de Turismo donde está Marisol Vanegas Pérez y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social que tiene Catalina Portillo Navarro.
De todos ellos, la mayoría solo ha servido de “dama de compañía”, se acabaron aquellas denuncias contra los exfuncionarios corruptos de las pasadas administraciones; el trato al personal que trabaja en el gobierno del estado ya no es el cordial de hace tres años; los campesinos de la zona norte se sienten completamente abandonados; desde hace tres años se sigue con los mismos planes de Desarrollo Económico sin que se llegue a concretar nada, además de no haber desarrollo social con piso parejo, sino con sesgo político.
Salvo honrosas excepciones el Gabinete de Carlos Joaquín González lo ha dejado solo, por eso es que la imagen del gobernador está tan desgastada, pues no hay Secretarios que salgan a la defensa de las acciones del gobierno, a darle la cara al pueblo, toda la responsabilidad le queda al mandatario Estatal y lógicamente, recibe todas las críticas por las malas decisiones. Súmele a esto, una mala comunicación social que hasta ahora tiene perdido el rumbo.
Valdría la pena que el Jefe del Ejecutivo evalúe la actuación de su Gabinete, o si los Secretarios son amigos de él, tengan la decencia de dejar el cargo para que otra persona con más capacidad y compromiso pueda tomar el lugar. Ya a la sociedad no se le puede engañar. Ahí se las dejo.
SASCAB
Evidentemente nos dejaron la responsabilidad de los ciudadanos de cuidarnos para no contagiarnos de Covid-19; luego entonces nos corresponde tomar conciencia de ni arriesgarnos en esta “nueva normalidad” y si no tenemos a nada que salir de casa, no lo hagamos, porque cada día se descubren comportamientos diferentes del virus, principalmente por las personas asintomáticas, que son portadores pero que no manifiestan ninguna señal de tenerlo. No está demás recordarles el lavado de manos, uso de cubrebocas y la sana distancia.