Por Martín G. Iglesias
La facultad que le otorga la ley a los Ayuntamientos de administrar la hacienda pública, debería estar acotada por la participación ciudadana, si bien es cierto que éstos no tienen un lugar en la mesa de Cabildo, sí tienen voz que se puede hacer escuchar en cualquier momento, no solo de manera legal, sino también por medio de la presión social.
El problema es que los ciudadanos nos hemos quedado al margen de la participación en la elaboración del presupuesto, es ahí donde la o el presidente municipal con sus regidores, se encargan de asignar recursos, muchas veces en una limitada visión personal de lo que creen necesita la comunidad, nada más alejado de la realidad; por eso es que tenemos obras públicas que no tienen razón de ser, o programas “revolcados” de otras administraciones, que a todas luces el resultado fue recaudatorio o de corrupción.
Aun recuerdo que hace una semana el Congresista juvenil del Distrito 1, José Enrique Torres May, quien habló sobre la responsabilidad de un gobierno de acatar los que el pueblo dice y no solo tomar una actitud de mando. Tocó el tema de los presupuestos y el compromiso de los gobiernos para elaborar “un presupuesto participativo”; ¿de qué se trata?, que los ciudadanos definan cómo se debe aplicar el presupuesto de egresos, así el ciudadano decide la obra o proyecto en su comunidad a la que se le debe destinar el dinero, eso es hacer comunidad.
¨Pero Torres May fue más allá, propuso que se destine el 25% del presupuesto anual del municipio a una inversión productiva de impacto social; pero que se haga por medio de una consulta a la ciudadanía que determine dónde se debe de aplicar ese dinero, no desde un frío escritorio burocrático que muchas veces solo conoce la comunidad por medio de GoogleMap. Eso sí, para que el manejo de la obra o proyecto sea transparente, se debe de crear un consejo municipal integrado por mínimo diez miembros ciudadanos y cinco propuestos por el Ayuntamiento, éstos serán quienes propondrán las obras que se deben de someter a consultas; que se apegue a la ley y vigilar que la administración pública ejecute las obras y programas que se hayan propuestos por medio de la consulta.
Hoy, la discusión de la ley de ingresos del gobierno del estado, órganos autónomos y municipios de Quintana Roo está en la cancha de la XVI Legislatura, específicamente en la Comisión de Hacienda y Cuenta y en la de Asuntos Municipales, esperemos que la tentación no les gane y piensen en el beneficio de los quintanarroenses.
SASCAB
Una recomendación que no está de más, hoy empiezan las empresas a pagar aguinaldo a sus trabajadores, no nos dejemos llevar por el consumismo; se lo he dicho en varias ocasiones, hay que ahorrar porque la recesión que viene afectará a todo el mundo, ya estamos sintiendo los efectos de ella en México, Quintana Roo no es la excepción. Más vale programar los gastos que pensar en tener un dinero extra para dilapidar.