Por Martín G. Iglesias
Históricamente, la economía de un país y del mundo, se levanta por la inversión que se realiza en obras públicas, con la colaboración de la iniciativa privada. En México, específicamente en el Sur-Sureste desde este mes empezó la inversión de 153 mil 600 millones de pesos (8 mil millones de dólares) en lo que será la refinería de “Dos Bocas” situada en el municipio de Paraíso, Tabasco; pero también desde ayer, se aprobó la construcción del Tren Maya, que correrá en cinco estados: Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Chiapas y Tabasco.
Para el Tren Maya, se van a invertir cerca de 140 mil millones de pesos, lo que indica que en estos dos proyectos sexenales, el Sur-Sureste tendrá casi 300 mil millones de pesos en inversión de obras públicas, más lo que se pueda sumar de otros proyectos estatales y municipales; en esa lógica, la riqueza laboral está asegurada para los tabasqueños, campechanos, quintanarroenses, chiapanecos y yucatecos.
A penas, el seis de diciembre pasado, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador visitó Tabasco para supervisar los avances de las obras de la nueva Refinería de Dos Bocas, así como revisó un campo petrolero en tierra y se adentró al Golfo de México para inspeccionar otros yacimientos petrolíferos. Se dijo que la refinería estará lista para el 2024 a más tardar, precisamente el año en el que el actual Presidente debe dejar el Poder.
En cuanto al Tren Maya, las comunidades que serán impactadas, se manifestaron de manera contundente a favor del Proyecto de Desarrollo e hicieron propuestas para ser incluidos en su implementación, así como en la distribución de los beneficios.
Tras la realización de las 15 asambleas el fin de semana, se alcanza una aprobación consensuada de las comunidades. En esta etapa de la consulta, pidieron al gobierno federal mejorar la infraestructura básica e impulsar proyectos de desarrollo local, infraestructura hídrica, saneamiento, entre otros.
Se informó que en estas dos jornadas de diálogo se contó con una participación de 5 mil 193 representantes y autoridades indígenas de más de mil 083 comunidades y 88 municipios, servidores públicos de diversas instancias del gobierno federal, representantes de organismos garantes de derechos humanos y público en general.
Esperemos pues que la implementación del Tren Maya genere empleos y serva para incentivar la economía de toda la región. Las comunidades y el gobierno coincidieron en la importancia del cuidado y preservación del medio ambiente y la biodiversidad, cuyo valor es incalculable en los cinco estados.
El área de influencia del Tren Maya integró a 84 demarcaciones en los estados de Campeche (9 municipios), Chiapas (4 municipios), Quintana Roo (10 municipios), Tabasco (3 municipios) y Yucatán (58 municipios).
SASCAB
Ayer rindieron informe de labores legislativas los diputados federales Mildred Ávila Vera y Jesús de los Ángeles Pool Moo. Indiscutiblemente por ser domingo asistieron la mayoría de los presidentes municipales y los funcionarios del gobierno del Estado; destacó la presencia del gobernador Carlos Joaquín González y la de la dirigente nacional Yeidckol Polevnsky Gurwitz, éste último solo estuvo en el informe de Luis Alegre y la última solo en este informe.
No podemos dejar de comentar la interpretación política de este evento; pues también estuvo el senador José Luis Pecha Várguez, parece que quisieron mandar el mensaje de unidad de los morenistas y los políticos de Quintana Roo, todos unidos contra Marybel (Tucom). Al menos, es así parece.