Por David Acosta
De pena ajena las entrevistas pagadas del gobernador del estado Carlos Joaquín González en estaciones de radio de cobertura estatal, con cargo al bolsillo de los quintanarroenses, donde con su discurso plagado de imprecisiones, mentiras, evasiones y verdades a medias trata de convencer a los quintanarroenses de que su administración ha traído beneficios a la población.
En esas supuestas entrevistas que son en realidad soliloquios en el que él solo habla de supuestos avances que se han logrado en los casi seis años de gobierno que por más que dice no llegan a los quintanarroenses, quienes durante la entrevista vamos de sorpresa en sorpresa mientras escuchamos el discurso en él que sin empacho menciona avances que no se ven.
Durante una entrevista, de este miércoles, el gobernador Carlos Joaquín, se extendió explicando sobre los avances de la investigación del crimen perpetrado en el hotel Xcaret, donde en cuestión de horas dieron con las pistas que los llevaron a identificar a los supuestos responsables en cuestión de días y elogió el trabajo realizado el fiscal traído de la Ciudad de México Oscar Montes de Oca Rosales.
A una pregunta del público sobre el porqué solo los crímenes que se perpetran en los grandes hoteles del norte del estado son resueltos en cuestión de horas, mientras que los casos de los quintanarroenses no son atendidos con prontitud al estilo del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, se limitó a decir que no es cierto, que todos se resuelven a tiempo, seguidamente se dedicó a decir que la ubicación de los responsables se dio gracias a las cámaras que hay en el lugar y luego dijo por ello es tan importante contar con cámaras.
Lo que no dijo es que esas cámaras pertenecen al hotel y nada tienen que ver con su mal llamado programa Quintana Roo Seguro que cuesta al erario del estado 2 mil millones de pesos y que resultó un fracaso para los quintanarroenses y un negocio redondo para los implicados.
Solo para recordar que el pasado junio una joven, de 16 años, de nombre Alejandra fue encontrada muerta en las aguas de la Bahía de Chetumal y la Fiscalía General del Estado (FGE) determinó a “botepronto” que se había ahogado simple y llanamente.
La familia de la esta chica que solo había salido a hacer ejercicio inició una investigación en la que resultó que había por lo menos dos implicados y se trataba de un feminicidio. La dependencia lo reclasificó debido a ello y al clamor de la población. Hasta ahí llegó el caso porque no ocurrió en Cancún en un hotel famoso que cuente con sus propias cámaras.
La FGE tiene un rezago de más de 60 mil expedientes, pero dejan todo pendiente cuando se trata de un caso que afecta la imagen del destino turístico la gente de Quintana Roo, esa no importa.
La entrevista siguió con temas que realmente hacen alzar la ceja a los chetumaleños sobre supuestos avances que no se ven, por lo que a una pregunta sobre el anunció de grandes obras para Cancún que se realizó el pasado fin de semana, nuevamente se le preguntó sobre obras de gran impacto e inició otra vez con una gran lista de obras que ni siquiera corresponden a su administración como ejemplo el hospital Regional de Nicolás Bravo, que en casi 6 años no han podido terminar y que ahora anuncia como una obra de su gobierno y así siguió con casi una “autoentrevista” de mentiras, verdades a medias y hasta inventos sobre la realidad de Quintana Roo.
PAYO OBISPO
La presidenta municipal de Othón P. Blanco, Yensunni Martínez Hernández tuvo que dar su brazo a torcer en el caso de los recogedores de basura, a quienes se negaba a pagar horas extras por su trabajo, mismas horas extras que ella había aprobado como síndico municipal en la desastrosa administración morenista que recién terminó de la que también fue parte.
La lectura de la acción tiene que ver más con el escándalo que está afectando directamente a su partido político, más que con una intención de brindar un mejor servicio a los chetumaleños. Los partidos políticos se encuentran en año electoral y no les benefician los caprichos de sus presidentas municipales, igual que en el caso de su cuñada María Hernández en Felipe Carrillo Puerto que ha resultado una decepción, será porque son de la misma familia. Ver para creer.