David Acosta
El hecho de que el gobierno federal se esté haciendo cargo de manera directa del combate al narcotráfico sin la participación de las policías estatales, es más complicado de lo que parece, no se trata solo de que el Ejercito Mexicano esté realizando decomisos en tierra de Quintana Roo, sino del papel del Gobierno del Estado en estos hechos.
Para nadie es un secreto que desde la llegada de Alberto Capella Ibarra a Quintana Roo se acrecentó el problema de seguridad pública, que han sido muchas las voces que han pedido su destitución, según Fuente Ovejuna, se cuenta con un punto de acuerdo del Senado de la República que Maribel Villegas Canché presuntamente utilizó para negociar beneficios con el gobernador Carlos Joaquín González, donde se pedía la remoción de éste.
Carlos Joaquín González se ha negado a despedirlo pese a todas las voces incluso la del presidente de la República que ha manifestado en sus círculos cercanos que no confía en Capella Ibarra, sin embargo nada ha movido la voluntad del Gobernador, quien se ha empeñado en mantenerlo poniendo en duda con este su compromiso por velar por los intereses de los quintanarroenses y no de los tijuanenses.
Entonces como dice una vieja canción “La vida es un boomerang” todo lo que haces se te regresa y al parecer el Gobierno Federal se está tomando en serio la cuestión del narcotráfico y donde supuestamente no pasaba nada hoy vemos que las avionetas con droga son algo real en la vida del sur de Quintana Roo y surge la sospecha de que transitaban libremente sin que nadie hiciera nada. Pareciera normal que una de estas aeronaves repleta de droga se dirija “muy campante” a Cozumel donde gobierna el sobrino del gobernador de origen yucateco.
Entonces hay que poner las barbas a remojar porque al parecer el discurso del Andrés Manuel López Obrador va en serio y eso de hacer de “Las Mañaneras” un show, solo es parte de su estrategia para tomar acción en las cosas que realmente importan. De seguir las cosas como van en los diferentes rubros y secretarías del gobierno estatal en poco tiempo podríamos ver a los representantes del gobierno federal operando no solo las funciones de seguridad que le corresponden al gobierno estatal y que ha sido un fracaso con el Mando Único, sino las de salud que también dejan mucho que desear y las de educación que van por el mismo camino.
No obstante la sustitución de funciones de llevaría implicaciones no muy agradables para la administración de Carlos Joaquín, decía mi abuelo: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Mientras el gobernador no salga de la burbuja que lo tiene encerrado y vea la realidad del Estado, no podrá entender las necesidades de los quintanarroenses, tal vez ya es tarde hasta para eso.