Capital Política / La Caverna de Platón, las lluvias y Mara Lezama

Por David Acosta

La Caverna de Platón muestra la situación de los chetumaleños, quienes optan por creer historias que les venden en redes sociales y niegan la realidad, problemas como inundaciones, recoja de basura, agua potable, imagen urbana; no tendrán solución mientras continúen al igual que los presos de la alegoría platónica tomando como verdaderas las sombras que se reflejan al fondo de la caverna.

El estilo de gobernar de la Cuarta Transformación, es a través de la demagogia y la manipulación, la gobernadora María Elena Lezama Espinosa presumió el domingo, que gracias a su gobierno una de las confluencias más susceptibles a inundaciones, Constituyentes con Erick Paolo, no colapsó por las lluvias.

Lo que no dijo es que esto pasó porque la lluvia no fue lo que se esperaba en cuanto a precipitación pluvial, al menos en la ciudad.

En Chetumal son alrededor de 100 puntos críticos, susceptibles a inundaciones que reporta el Ayuntamiento de Othón P. Blanco, en las cerca de 160 colonias que integra la ciudad.

La cifra oficial de cobertura de drenaje pluvial es del 60 por ciento, la mayoría de la infraestructura es antigua, colapsada y ya no responde a las necesidades de desazolve de agua. Además, se cuenta con alrededor de cuatro mil pozos de absorción, el mayor número ha cumplido con su ciclo de vida.

Más de 35 colonias y fraccionamientos municipalizados carecen de drenaje pluvial, 17 colonias irregulares agravan la situación.

No se cuenta con recursos disponibles y mucho menos etiquetados para infraestructura de este tipo, tampoco para mantenimiento.

La situación es peor, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (Capa) ya no es responsable del mantenimiento, construcción e instalación de drenaje, ahora la responsabilidad es del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, autoridad que menos cuenta con presupuesto para tal fin.

El gobierno de Lezama Espinosa, a través de Capa, solo invirtió en 2023 poco más de cuatro millones 900 mil de pesos en este tipo de obras y en apoyo al ayuntamiento.

Fue el gobierno de Carlos Joaquín el que hizo la última inversión importante en 2020 de 137 millones 651 mil 54 pesos para la construcción del “Drenaje Pluvial de Chetumal Zona Norte”, que conecta con el gran canal de la avenida Erick Paolo Martínez con la zona del parque Aarón Merino Fernández y de ahí a la bahía.

Las otras obras anteriores destacables son la del fraccionamiento Flamboyanes, en el periodo de Joaquín Hendricks y el del gran canal de desazolve a la bahía, en el sexenio de Mario Villanueva.

El problema de las inundaciones va más allá de presumir una confluencia, que hay que decir, no se inundó con las lluvias que dejó la tormenta “Nadine” porque no cayó la precipitación que se esperaba.

La Comisión Nacional del Agua fue clara en su reporte, el acumulado fue de 227 milímetros para Othón P. Blanco, pero de este total más de 150 milímetros cayeron en la zona de la comunidad de Nicolás Bravo.

Además de que salir con un video al día siguiente del paso del fenómeno meteorológico y cuando las lluvias habían cesado, es todavía aún peor. Aunque hay que reconocerle a la jefa del Ejecutivo Estatal que anduvo caminando entre charquitos para la foto.

El Colegio de Ingenieros señala la necesidad de inversión de obras de drenaje y acorde a las características de la capital, tomando en cuenta que la mayoría del territorio de Chetumal se encuentra a nivel del mar y el menor porcentaje entre 1.5 y cinco metros de altura.

También es necesario revisar los escurrimientos de la obra de Tren Maya y el Aeropuerto Internacional de Chetumal que, a decir de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, agravan las inundaciones.

El gobierno de Lezama Espinosa no tiene recursos y no tiene siquiera un proyecto para la construcción de drenaje para la capital del estado, pues es la vía principal para aminorar el problema. Porque las familias ya están cansadas de estar con “el Jesús en la boca” cada vez que llueve.

Estar atendiendo las inundaciones que se registran casi por cualquier parte de la ciudad como lo hace con la inseguridad, acciona cada vez que el problema recrudece, pero no hay nada de inversión para prevención.

La Cuarta Transformación se la pasa culpando a la ciudadanía de la basura en las calles y provoca que hasta entre ciudadanos peleen en redes sociales, cuando si bien es cierto hay gente irresponsable, también el gobierno estatal tiene la culpa y el Ayuntamiento de Othón P. Blanco.

Lo peor de todo, es que la demagogia con la que se conduce la 4T es aplaudida y refleja un escenario como la metáfora de la alegoría de la caverna de Platón.

Esta alegoría trata de unos prisioneros de nacimiento, en el interior de una caverna, que por la condición en la que están encerrados solo pueden ver sombras del exterior que reflejan diversas figuras, gracias a la iluminación de una hoguera.

Los presos consideran por verdaderas las sombras de los objetos, pero desconocen lo que realmente pasa en el exterior. En algún momento uno de los prisioneros escapa y logra ver la vida real, decide regresar para ayudar a sus compañeros y les cuenta la realidad del mundo, pero éstos solo se ríen de él, deciden seguir viendo sombras en la caverna en lugar de ver la realidad.

PAYO OBISPO

Los problemas de Chetumal no tienen para cuando terminar, en las comparecencias ante diputados los titulares de las dependencias fueron claros, SEOP no cuenta, ni le interesa un proyecto para mejorar el drenaje pluvial de la ciudad capital, es decir no hay para cuando se arregle lo de las inundaciones.

La CAPA no tiene planes para mejorar el mal servicio que se presta en la ciudad agua de mala calidad y solo unas cuantas horas al día; algunas colonias viven semanas sin el servicio.

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