Por David Acosta
CHETUMAL, QR.- Con una foto sacada del informe de los primeros cien días de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la gobernadora María Elena Lezama Espinosa pretendió salir al paso de la sacudida que le dio a su grupo político la llegada de Rafael Marín Mollinedo al estado, por sus intenciones de participar en la sucesión gubernamental y no permitir que Eugenio Segura el candidato de la mandataria, vaya solo en el 2027.
Y es que al viejo estilo priista Lezama Espinosa, publicó una foto con el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, el secretario de organización de Morena, Andrés (Andy) López Beltrán, para aparentar una buena relación y mostrar que ella tiene control sobre la sucesión en Quintana Roo.
Por la carencia de estrategias de comunicación y de imagen por parte de la Coordinación General de Comunicación , que dirige Laura Aguilar, la gobernadora se ha visto obligada a tomar acciones para rescatar ella misma su imagen, pues la inoperatividad de la CGC ya es evidente, sin embargo, el no tener el pulso de la realidad de la comunicación en el estado la lleva a cometer errores como este, donde se nota cada vez más la desesperación.
Hay un adagio popular que dice “no se puede chiflar y comer pinole”. No se puede ser las dos cosas, sobre todo cuando se tiene el respaldo de un equipo que se supone profesional, y experto en el ramo. En esta caso el trabajo es evitar que la gobernadora sea expuesta como desesperada por el control político que se la va de las manos.
Las improvisaciones son el pan de cada día, en el área de comunicación, ya no se diga en las otras dependencias donde poco o nada se sabe de lo que se hace porque deben haber cosas que están haciendo bien, pero eso nadie lo sabe.
La foto que subió Lezama Espinosa en sus redes, en el marco de los 100 días de gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, políticamente empeoran la situación. Por las siguientes consideraciones:
- Fue tomada en un evento donde ninguno era el centro de atención
- Fue casual y por parte del equipo de Mara
- Andy no se pasó buscando a la gobernadora durante el evento
- La gobernadora está casi colgada de Andy
- Fue a petición de parte.
Esta foto es igual de falsa que las que se toman los funcionarios o gobernantes con personas con discapacidad, niños, adultos mayores y mujeres, solo por el hecho de aparentar que las cosas están bien.
La imagen no refleja ninguna estabilidad política, ni acercamiento y mucho menos acuerdos de beneficio para la gobernadora. Tampoco desecha la posibilidad de que Rafael Marín Mollinedo, representante de México en la OMC, participe en la pelea por la sucesión gubernamental, y quien por cierto regresó para dejar en claro que la autorización de los aspirantes será desde Palacio Nacional.
Por el contrario, Lezama Espinosa continúa complicando más la situación política, pues hay que recordar que ante cada acción hay una reacción y las que no se hacen públicas, suelen ser las más afectivas. Está claro que Marín Mollinedo no se quedará con los brazos cruzados, pues con solo unas cuantas reuniones cimbró a Morena y a la mandataria estatal. No duden de una foto juntos.
Si hablamos de amistades reales y relación política con Andy López Beltrán, es claro que Rafael Marín lleva kilómetros de distancia a María Elena Lezama.
Bueno hasta Carlos Joaquín y Roberto Borge se tomaron una foto sonrientes en Casa de Gobierno, en la antesala de la toma de protesta de primero como gobernador. Ya saben lo que sucedió después.
El caso es que la historia no está escrita y el inicio de la sucesión, la confirmó la propia gobernadora al intentar deslindarse de la misma con los mensajes en sus grupos institucionales. Lo peor que puede pasar es que de nueva cuenta entreguen el estado a las autoridades federales, grupos políticos y económicos externos, como pasó con Carlos Joaquín y los priistas, por salirse con la suya.
Payo Obispo
Qué pasa en el DIF Estatal con el trato que reciben las personas con discapacidad que tienen registrados como trabajadores, que tan digno es el trato que reciben, existe algún tipo de protocolo para garantizar los derechos humanos, de quienes tienen alguna diferencia en sus necesidades respecto al resto del personal; ya quedó claro que no saben organizar ni siquiera un evento para los niños. Será que tampoco se está revisando las condiciones de derechos humanos de estos trabajadores.