Por David Acosta
Al puro estilo de Félix González Canto, quien entregó a Leslie Hendricks la rectoría de la Universidad Tecnológica de Cancún como regalo de cumpleaños, hoy en su cumpleaños Francisco López Mena fue nombrado oficialmente rector de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo), gracias a la mano del gobernador, Carlos Joaquín González.
Y es que en su tiempo Félix González entregó la rectoría de la Universidad Tecnológica de Cancún a la hija del ex gobernador Joaquín Hendricks Díaz, sin que ella tuviera experiencia en al ámbito académico más allá que la voluntad del ex gobernador.
En este caso poco o nada ha importado la formación académica de López Mena, ni que haya sido el que tuvo peor desempeño ante la Junta Directiva porque según algunos de sus integrantes fue “línea de arriba”.
La cosa estaba tan amarrada que Joaquín González no tuvo necesidad de utilizar a su pariente Carlos Alcérreca Joaquín, el onceavo integrante de la Junta Directiva, bastó con tener a gente como Manuel Alamilla Ceballos, dentro de este cuerpo colegiado.
Mientras el teatro se montaba López Mena preparaba a su equipo de trabajo y parte de éste lo integrará personal de la Secretaría de Educación (SEQ) que lo ayudó a marchas forzadas a conseguir su cédula profesional de maestría. De hecho los propios trabajadores desde hace semanas comenzaron a despedirse de sus compañeros presumiendo sus nuevos cargos.
Hay quien piensa que López Mena perdió un espacio de mayor rango para irse a un premio de consolación, pero esto no aplica si se toma en cuenta que manejará a su antojo un presupuesto superior a los 459 millones de pesos, que no se compara a los humildes 271 millones de pesos que “administraba” en la Secretaría de Gobierno y que además lo hacían “trabajar” más.
Con esta designación se pierde la esperanza de lograr la autonomía de la Universidad de Quintana Roo e iniciará una compra de conciencias al interior de la casa de estudios, por lo que los críticos de hoy podrían convertirse en sus más fieles defensores.
Desde el inicio se supo que todo estaba planchado a favor de López Mena, el proceso se corrió por mero protocolo algunos aspirantes se prestaron al juego.
A la Universidad no le irá mejor que durante la desastrosa y cuestionada administración de Ángel Rivero Palomo, sin embargo en sesión solemne de la Junta Directiva tomará protesta, para el periodo 2019-2023, al político panista que dará continuidad a las añejas prácticas en una universidad que se presume moderna, pero que es operada como una institución del siglo pasado.