Capital Política / Pan y circo en tercer informe

Por David Acosta

 

01 Capital Politica Pan y circo en tercer informe“Al pueblo, pan y circo”, versa una frase de la antigua roma que fue adoptada en la época moderna como estrategia política para mantener a la población tranquila y con ello ocultar hechos controvertidos. Hoy Carlos Joaquín González utiliza esa misma “técnica” para intentar maquillar el fracaso de su administración, presentando su tercer informe “al aire libre”. 

 

 

Algo que ha caracterizado al mandatario estatal en la primera mitad de su gobierno es hacer oídos sordos a la población que le pide a gritos resultados y esa cercanía que tanto pregona, pero que no es nada más que demagogia para alcanzar sus fines personales o de grupo.

 

La verdadera cercanía con la gente no tiene nada que ver con las audiencias, tampoco con caravanas de atención rurales o urbanas y menos con atención médica a domicilio, que a todas luces se antoja como acciones electoreras; más si no hay resultados reales, solo paliativos que no están sentando raíces. 

 

Lo anterior hace recordar aquellos gobiernos corporativistas y asistencialistas del siglo pasado, además priistas, que lo único que lograron es generar mayor pobreza y una interminable dependencia.

 

El gobierno del cambio aún no comprende de la necesidad de las políticas públicas, entendiendo por éstas las acciones que buscar resolver los problemas en el estado, pero teniendo como base principal las necesidades reales de la población.

 

Sin embargo hacer caso omiso a la realidad de la sociedad quintanarroense, no lleva de ninguna manera al establecimiento de estrategias que pretendan un mejor nivel de vida. 

 

Lo que hasta el momento se ha hecho en Quintana Roo es solamente buscar espejismos imaginarios, en donde la población ha sido la menos beneficiada. Los actos de corrupción, la desvergüenza, el robo a despoblado, la soberbia y los engaños, son elementos que no han cambiado. 

 

Es ahora donde se desprende esta idea del informe al aire libre, en pleno bulevar y a los pies del símbolo de mayor corrupción de los últimas tres administraciones: la megaescultura. 

 

Este informe pactado para el próximo 6 de septiembre a las 18:00 horas es un intento de manipulación social y que busca legitimar ese falso acercamiento con la ciudadanía, pero que en realidad lucirá como complemento a la corrupción. 

 

Si el gobierno de Carlos Joaquín pretende un acercamiento social, el tercer informe que parece el quinto, debería realizarse en una colonia popular sin tanto lucimiento, sin cerrar las calles por seis días y sin un escenario de más 300 millones de pesos que aún luce inservible, el más costoso en la historia del estado, que incluyen fuentes danzantes de 20 millones de pesos y que serán inauguradas el día del acto público. 

Debería ir a las colonias populares y realizarlo ahora si en plena calle, sin gastos ostentosos, sin cientos de invitados con viaje todo incluido.

 

Contrario a ello en los dos primeros informes Carlos Joaquín ha gastado más de dos millones de pesos y en esta ocasión no será la excepción. La Oficialía Mayor, dirigida por Manuel Alamilla Ceballos es el principal cómplice, quien se ha negado a informar el monto que se erogará en este acto público. Realizarlo en la calle, no significa ahorro de recursos, por el contrario. 

 

Para mala fortuna de los políticos, la sociedad quintanarroense cada vez menos cree en las acciones que parecen buenas, por lo que la ignorancia ya no juega a favor de los gobiernos en la entidad.

 

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