Por David Acosta
Tras nueve días de ocurrida la muerte de tres personas en una obra de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), el gobernador Carlos Joaquín González “supervisó” trabajos que la paraestatal realiza en Chetumal, en un recorrido que más bien parecía una escenografía creada para la trasmisión de un programa de televisión, donde se paseaban personas ataviados con trajes reflejantes que pese a las supuestas horas de labor lucían impecables, sin embargo tal y como Gerardo Mora Vallejo no se presentó a atender las necesidades de las familias de los hombres caídos en la llamada “zanja de la muerte”.
Este jueves por la mañana a través de las redes sociales oficiales se distribuyó información de un recorrido por diferentes obras de la paraestatal y de la Secretaría de Obras Públicas (SEOP) que incluso el mandatario estatal subió a su cuenta de Twitter.
En el recorrido se ve a un Carlos Joaquín atento a las explicaciones en un espacio encerrado por líneas amarillas, lo curioso de las imágenes es que en esta presentación todo luce perfectamente en orden, las obras no afectan el tránsito de las personales, los canales abiertos en plena calle no dañan los carros del vecindario y los obreros se ven felices, sonrientes y hasta con trajes reflejantes nuevos, que pese al tiempo de uso lucen impecables, todo lejano muy lejano de la realidad en la que han muerto ya cuatro trabajadores por falta de equipo de trabajo.
El paseo incluyó obras de drenaje sanitario y de agua potable de la CAPA, así como trabajos de reencarpetamiento de calles, mantenimiento de parques y el proyecto de remodelación de la biblioteca Javier Rojo Gómez, en donde se les pasó la mano en el montaje, ya que además de verse fingidas las acciones que realizaban los trabajadores, con chalecos nuevos reflejantes, se retiraron del lugar minutos después de que lo hiciera el gobernador.
Fue en el Fraccionamiento Arboledas, Barrio Bravo y en la colonia Centro donde el titular del Ejecutivo Estatal hizo acto de presencia y en donde recorrió las obras que ahí se realizan, según se dijo por alrededor de 350 millones de pesos.
No obstante, Carlos Joaquín González no llegó a la obra inconclusa de interconexión de drenaje sanitario, donde perecieron los tres trabajadores por no contar con equipo indispensable para realizar su labor, ubicado en la avenida Rojo Gómez con Celul, de la colonia Payo Obispo.
En el sitio, ya se cubrió la “zanja de la muerte”, aún faltan trabajos de reparaciones de calles y lo más importante es que a las familias de los difuntos ninguna autoridad se les ha acercado para ofrecerles ayuda, más allá de los féretros que a “regañadientes” y obligadamente tuvieron que pagar.
A nueve días de la tragedia por negligencia de la empresa Integradora de Construcciones Civiles S.A. de C.V., propiedad de Carlos Tuz, no se ha querido hacer responsable de la indemnización respectiva y la CAPA, así como la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STYPS), ni sus luces.
Las familias reciben ayuda de gente voluntaria para poder subsistir y de las autoridades como dice la canción de los Tigres del Norte “nunca más se supo nada”.
Las fotos de este recorrido que pretenden mostrar a un gobernador cercano a la gente se queda en eso, pues en el imaginario popular de los chetumaleños está muy fresca las tragedia de los tres trabajadores y uno más que murió días antes en un cárcamo de bombeo de la misma CAPA. Lejos muy lejos de la realidad social de Chetumal el gobierno del cambio.