Por David Acosta /
Para el próximo 4 y 11 de febrero están programados dos gasolinazos más que podrían llevar el precio de litro de combustible por encima de los 20 pesos. Estos nuevos incrementos podrían dar el tiro de gracia a la economía local, pues ni siquiera condonando el 100 por ciento del reemplacamiento se evitará la quiebra financiera de los quintanarroenses.
El actuar del Gobierno del Estado ha sido de sumisión, mientras que el tortuguismo y los “palos de ciego” de la XV Legislatura han demostrado su incapacidad de reacción ante el gasolinazo.
Los ciudadanos han realizado dos marchas pacíficas en contra del alza del precio de los combustibles, poniendo el ejemplo de que no solo se trata de hablar, sino también de actuar ante los problemas que amenazan su economía.
No se puede pasar por alto las manifestaciones violentas que se realizaron el día de las mañanitas del que ocupa la silla en el segundo piso de Palacio de Gobierno, tampoco las del día de la celebración del cumpleaños. Las acciones violentas no se justifican, pero menos se justifica el querer responsabilizar a grupos políticos antagónicos del gobierno federal por estos hechos, que el mismo equipo del Presidente Peña Nieto, orquestó para desviar la atención.
Gente traída del estado de Tabasco y bien organizada, fue la que en su mayoría realizó los actos vandálicos y puso en evidencia la fragilidad de los cuerpos policiacos, que no sabían cómo actuar deteniendo a inocentes, pues por ejmplo de los 54 asegurados en la capital, anunciados oficialmente, se redujo la cifra a 14.
Una tercera manifestación pacífica se convocó para este martes 10 de enero a las 16:30 horas en el Congreso del Estado, para exigir a los legisladores que actúen con acciones reales y no simplemente con actos que busquen salvar la imagen.
Es necesario para las autoridades estatales y legisladores sumarse a la lucha, porque de darse otros “gasolinazos” en febrero, quedarán mal parados y no habrá forma de argumentar su falta de solidaridad. Exentar el pago del 53 por ciento del reemplacamiento no generó mayor impacto en la economía de la población y tampoco lo hará condonar el 100 por ciento, el problema que genera el incremento del combustible va más allá.
La sumisión del Gobierno del Estado y el protagonismo de los diputados del Congreso local no son la mejor respuesta. Los ciudadanos demostraron en las urnas que pueden quitar y poner a sus gobernantes. Ahí hay un llamado de atención que no se puede ignorar.
Ya lo dijo el senador del Partido Morena, Mario Delgado Carrillo, “vienen otros gasolinazos en febrero, para que luego no digan que no se les advirtió y se vuelvan a hacer los sorprendidos”.