Chetumal.- Con la ayuda de Arturo Contreras Castillo, su tío político y secretario de Gobierno, Carlos Canto Mingüer, quiere destituir al corrupto líder del Sindicato Único de los Trabajadores del Gobierno del Estado (Sutage), Roberto Poot Vázquez.
Roberto Poot ha permanecido en el cargo por 12 años, ha sido señalado de corrupción en reiteradas ocasiones y ha sido protegido en los gobiernos de Félix González Canto, Roberto Borge Angulo y actualmente por la administración de Carlos Joaquín, a través de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social.
Es cierto que Roberto Poot ya tiene que irse, pero llama la atención que Carlos Canto ahora quiera imponer a Guillermo Hinojosa Mendoza, le creó una planilla a modo y manipulable.
La razón es que Carlos Canto Mingüer está impedido porque formo parte de la directiva de Roberto Poot, hasta el año pasado, y por un problema personal dejó la cartera de la Comisión de Salud.
Ahora se va con todo hasta con la ayuda de su otro tío Guilbert Canto Masa y su compadre Edgar Espinosa.
Tanto Carlos Canto como Roberto Poot están cortados con la misma tijera, sino solo hay que voltear a ver los antecedentes del primero cuando fungió como líder del Congreso del Estado y que también hay que decir que se benefició de las prebendas producto de la corrupción de Roberto Poot.
El Sutage ha sido saqueado a más no poder, pero la ambición de estos líderes ha rebasado los límites y enfrentan una lucha interna, de la cual los únicos perjudicados son los trabajadores que siguen padeciendo porque los únicos beneficiados son los mismos.
Los trabajadores sindicalizados deberían promover a un verdadero líder comprometido y no aves de rapiña que solo buscan su interés personal, de amigos, allegados y familiares.
Estas dos personas, ex compañeros de parranda y de repartición, pretender extirpar lo que queda del Sutage.
Fieles a su estilo a través de prebendas están comprando conciencias entre la base trabajadora para lograr sus mezquinos intereses.
