Cozumel, 25 noviembre 2018.- Eduardo González Cid, presidente de la Coparmex, dijo estar a favor del cuarto muelle de cruceros, desestimando las críticas de que dejan poca derrama, al decir que sí dejan recursos, pero hay quienes esperan sentados a que los turistas lleguen solos a sus locales.
“El problema no es que no dejen lana, es que alguien más se la está llevando; y no somos nosotros, porque estamos esperando a ver a qué hora entran a la tienda. Ahí es donde están las áreas de oportunidad. Hay que hacer que lleguen fácil y generar productos que les interesen”, destacó en entrevista.
“Este año pinta muy bien en el tema local. Vamos a tener más cruceros; yo espero que tengamos más gente que venga a quedarse; hay hoteles que se siguen remodelando y siguen creciendo; vislumbramos apertura en transporte; la competencia en otros sectores está creciendo. Veo a la gente con confianza, aunque todo mundo tiene la preocupación del cambio de gobierno”, señaló el empresario.
Dijo esperar que el nuevo gobierno sea mesurado y se preocupe por los empleos.
ESTUDIO DE LA FCCA
Retomó el tema del estudio sobre la industria que hace la FCCA y que dice, Coparmex patrocinó, donde se indica la derrama y empleo generados por la industria de cruceros.
“Crece la economía local”, sentenció, al querer cerrar la polémica sobre si dejan o no ganancias, porque sí las hay.
Tan en boga sigue la industria que, por atraque, cada barco paga entre 50 mil y 100 mil dólares. Cozumel genera a la Apiqroo ganancias por alrededor de 190 millones de pesos al año, sin considerar a los concesionarios.
“Hay que analizar lo que pasó en 2008 cuando se fueron los cruceros: cerraron tortillerías, lavanderías, porque el dinero viene de los cruceros, nos guste o no, pero es lo que hay. No se vale golpear esto, para buscar que crezcan otras cosas”, enuncia.
Opina que incluso se deben aprovechar las oportunidades de trabajo que dan los cruceros, y que pocos mexicanos contemplan. “Un garroteo o una mucama ganan 800 dólares al mes, libres. ¿Cuántos gariteros ganan eso aquí?”.
Insiste que hay que buscar estrategias para ganar más dinero de una industria que mueve 22 millones de personas y que cuesta 100 mil millones de dólares. Pues se tiene el 26% del volumen de pasajeros, pero apenas el 0.6% del negocio.
“NO SÉ EN QUÉ BENEFICIA EL TREN”
Por otro lado, declaró que, mientras en la frontera norte les reducirán a la ciudadanía el ISR, aquí tocará el tren.
“Pero yo no entiendo en qué nos beneficia el tren. Es que somos una isla. Cozumel, nosotros competimos contra islas estado que no tienen un ISR tan alto como el nuestro. En el tema comercial, estamos fuera de toda competencia”, afirmó.
A nivel local, como en las ciudades del norte, se ven beneficios por la reducción del ISR, pero a nivel federación no, porque uno de los logros había sido homogeneizar los pagos, y ahora cambiaría.
“Y es que el gobierno perdería por esta reducción más o menos lo que cuesta el tren, pero cada año”, mencionó.
En cuanto a cuestiones ambientales, opina que hay un doble discurso donde a veces se respetan unas zonas pero no otras, o se le da preferencia a una industria sobre otra. Dice que mientras los proyectos sean sustentantes está bien, pues hay muchas oportunidades de hacer negocios. (AGENCIA SIM)