Cozumel.- Empresarios y sociedad están a un paso de las manifestaciones debido a que las navieras tienen cautivos a la población y alejan al turismo. Ninguna autoridad municipal, estatal y local resuelve el problema.
Wilma padilla Barbosa, presidenta del Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Cozumel, dijo que las empresas Ultramar y Winjet no han respetado los acuerdos hechos el 16 de julio pasado.
Estos acuerdos consistían principalmente en que se establecerían 12 cruces al día y tres adicionales, según la demanda en horarios pico, mañana y tarde, para desahogar los cruces de playa a Cozumel y viceversa.
Lo único que se ha cumplido hasta el momento es el retiro del túnel sanitizante por parte de las autoridades de salud.
En tanto el Gobierno Municipal y la Administración Portuaria integral (Apiqroo) han señalado estar imposibilitados de realizar acciones para resolver el problema del cruce de barcos bajo el argumento de que sale de su esfera.
Por su parte, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), es la autoridad que tiene la responsabilidad de intervenir para buscar solución, se ha quedado al margen.
Padilla Barbosa, informó aceptó que en plena temporada vacacional las navieras y los tres niveles de gobierno no tienen ninguna estrategia para resolver el problema, aunque intentó defender a las empresas y a las autoridades argumentado que se trabaja en ello y que se tiene voluntad.
Sin embargo, reconoció que el tema del cruce es un problema que viene desde antes de la pandemia y que precisamente en este periodo de emergencia sanitaria es cuando cobró mayor relevancia y aun no se ha podido solucionar.
Aseguró que este problema afecta la economía de la isla, pues el turismo de cruceros aún no despunta y se depende de los visitantes locales y nacionales que cruzan a la isla, pero precisamente hay una complicación para ello.
El amontonamiento de gente y la falta de respeto a la sana distancia es provocado por la no utilización de todo el espacio de las autoridades portuarias.
El empresario turístico, David Pinto, fue mas crítico, al señalar que el problema con las navieras afectan a las empresas, al turismo y de manera general a la reactivación económica.
Ello sin contar que la población local se ha vuelto cautiva de las Ultramar y Winjet que no se han puesto de acuerdo.
Además, los altos costos es otro tema para tratar, sin pasar por alto el miedo de la gente a subirse a un barco que no respeta las medidas sanitarias.
Ambas empresas tienen barcos suficientes, para dar el servicio y el argumento de las autoridades que no pueden hacer nada es falso, que no quieren es otra cosa.
La situación se ha vuelto complicada que hasta los ferris han elevado su costo en 300 pesos, ahora se cobra 700 pesos.
Todo ello está a punto de desencadenar una serie de manifestaciones por parte de la población y las empresas que se han visto perjudicadas. (Capital News)