Felipe Carrillo Puerto, 08 julio 2020.- Hoy se le ve en su triciclo vendiendo tepache, sin embargo hasta hace unos meses trabajaba en un lujoso restaurante de la Riviera Maya como cocinero.
Don Enrique Poot Herrera es el vivo ejemplo de las miles de personas que resultaron despedidas en las zonas turísticas del estado y que la situación económica, provocada por la emergencia sanitaria por Covid-19, ha obligado a cambiar de giro para sobrevivir.
Emprendedor y sin dejarse vencer por la crisis económica Don Enrique ha encontrado en la venta de tepache una forma de llevar el sustento familiar.
Todos los días recorre las calles de la cabecera municipal con un triciclo y un barril, en donde se le escucha sonar su “claxon”, habilitado con una bomba para inflar llantas de bicicletas, anunciando la venta de una de las bebidas ya comunes en la región elaboradas con la cáscara de piña: el tepache.
Ya no gana los cuatro mil pesos, más propinas, que recibía como cocinero B en el restaurante de un lujoso hotel de la Riviera Maya, solo un porcentaje de las ventas. Sin embargo logra al menos 200 pesos al día para los alimentos.
Aunque ya encontró un modo de sustento, Don Enrique alberga la esperanza de que vuelva a ser recontratado.
Él es solo uno de los miles de trabajadores en el estado que han recurrido al ambulantaje para sobrevivir durante esta pandemia. (Capital News)