Tulum QR.- La actual administración municipal sumisa, forma parte de la grave violación a la ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) en la zona costera conocida como Punta Piedra, tras “permisos” de construcción por parte de las autoridades municipales, entra al quite autoridades federales ambientales.
La zona costera que conduce al poblado de Punta Allen, desde décadas se halla en disputa por parte del ejido José María Pino Suarez y presuntos dueños, algunos posesionarios han optado por comprar en su momento a ambas partes, sin que para ello cuenten con algún título de propiedad, pese a ello las grandes edificaciones se hallan al orden del día.
De acuerdo a empresarios del ramo turístico que han pedido su anonimato por temor a represalias, las autoridades federales ambientales desafortunadamente tienen escasa presencia en Tulum, en ocasiones cuando el ecocidio no es notorio, sin duda les permiten a estos desarrolladores ecocidas que para contar con una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), obligadamente tienen que contar con el título de propiedad del lugar, para llevar a cabo el desarrollo en la ilegalidad.
Removiendo las dunas de la zona, devastando zona de manglares, palmas de chit entre otras por mencionar y, es que de acuerdo con la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA), así como en su reglamento, la Norma Oficial Mexicana NOM 022, la ley de desarrollo forestal sustentable, prohíben, restringen y/o limitan el cambio de uso de suelo en zona que cuente con una gran variedad de especies protegidas por la ley.
Sin duda existen aún conceptos de cabañas, que poco a poco va agonizando para dar paso a los grandes edificios de dos grupos, que van en competencia el uno con el otro, sin importar como tal el entorno de lo que ha sido la gallina de los huevos de oro para el destino, siendo estos el “Grupo Anderson” devastador de zona de mangle, y el “Grupo Rosa Negra”, quienes apenas hicieron su aparición en 2017 y que con la sobreexplotación de los recursos naturales en la playa y mangle, han afectado el equilibrio ecológico.
Dado el descarado ecocidio que se lleva a cabo, las autoridades federales ambientales han intervenido, llevando a cabo dos clausuras, aunque solo son de pantalla toda vez que los trabajos continúan a pesar de las sanciones.