Cancún, 10 diciembre 2018.- Aunque ya se cuenta con todos los elementos para que se emita una resolución judicial en torno a la recuperación del trazo de la ciclopista frente al hotel Temptation, ésta ha sido postergada en varias ocasiones, por aparente tráfico de influencias y corrupción fomentada por el propietario del hotel, Diego de la Peña, acusaron activistas.
Conformados como el movimiento Protectores de Cancún, los activistas aseguran que continúan en sus esfuerzos por recuperar la ciclopista y sentar un precedente para que ningún otro hotel pueda adueñarse de un espacio público, y que por tanto pertenece a todos los ciudadanos.
Tiziana Roma Barrera comparó la situación a que alguien se meta en la casa de uno y comience a demoler y construir, alegando estar remodelando.
“Nosotros estamos muy preocupados y ocupados de que este espacio no se pierda y que se recupere el 100%. El hotel Temptation tuvo la osadía de construir un motor lobby sobre la ciclopista, invadiendo e importunando el recorrido natural de los corredores”, sentenció la activista, quien indicó que se ven obligados a prácticamente orillarse hasta la vía asfáltica.
“Queremos recuperar la ciclopista para que también se siente el precedente de que ningún otro hotel, porque ya van varios intentos de invadir la ciclopista, que ningún hotel que está a lo largo de estos 10.5 kilómetros de largo, invada la ciclopista”, recalcó.
Esto, porque también el hotel Oasis y una Farmacia del Ahorro modificaron el trazo de la ciclopista para sacar provecho, e incluso para colocar su sitio de taxis.
Por su parte, Francisco Romero López, ex presidente del Colegio de Arquitectos, recuerda que el 14 de septiembre de 2016 se aprobó en Cabildo la preservación de la traza urbana de la zona fundacional.
“La zona fundacional llega hasta la primera etapa de la zona hotelera; es decir, hasta Punta Cancún. La traza estaría protegida por este decreto, que se publicó en noviembre de ese mismo año. No solo se atenta a capricho contra el libre tránsito, sino contra el patrimonio de los cancunenses,”, aseveró.
El que no se respete, reitera, sienta un mal precedente. “No solo es un tránsito peatonal, sino que tiene un sentido cultural mucho más profundo”.
Respecto a si se ha logrado algún acuerdo o se ha tenido un diálogo con los empresarios, aceptan que sí ha habido contactos de los hoteleros. Sin embargo, aclaran que, dado que hay un amparo interpuesto, el cauce que se debe dar es legal.
“Nos habían sugerido una cita privada en las oficinas de ellos, nos negamos a que fuera así. Propusimos una cita pública en un lugar público”, detallan.
PODRÍA REVERTIRSE
Ante la pregunta de si hay cómo solucionarlo, dado que el Temptation ya construyó sobre la ciclopista, dicen que hay cómo revertirlo, pues eso ya pasó anteriormente.
“Yo sé, por boca del arquitecto Carlos Díaz Carvajal, el actual titular del Implan, que esto ya pasó con el Coral Beach. Cuando empezó a construirse ellos hicieron la rampa encima de la ciclopista. Se metió una controversia o algo que hizo que la demolieran y la hicieran dentro de sus terrenos”, indican.
Dicen que todos depende de que el juez del séptimo distrito tenga el valor y les dé la razón.
El problema es que difieren y posponen el proceso constantemente, pese a que desde hace tiempo tienen todo para dar una resolución. Tienen incluso un peritaje que fue pagado por ellos mismos, pues eso lo exigían las autoridades para darle cauce a la denuncia, y el cual coincide con el peritaje de la procuraduría.
Reiteran que, como agrupación, no están en contra de los empresarios o de las inversiones, sino de que se invada el espacio público, algo que también pasa en el centro, como un negocio en el Mercado 28, que se acaba de robar la banqueta por completo, hicieron macetas en lugar de banqueta.
“¿Dónde estás las autoridades? Porque parece que esto es una lucha de ciudadano contra ciudadano y no es así. Las autoridades deberían estar ahí para que no se roben el espacio público. Las ciudades de vanguardia y seguras son las que aumentan el espacio público”, sentenció.
TRÁFICO DE INFLUENCIAS Y CORRUPCIÓN
Las irregularidades comienzan desde el hecho de tener o no permiso para construir, porque si no lo hay es ilegal, y si lo hay, también, pues no se puede otorgar un permiso para construir en áreas públicas.
“Claro que tienen permiso para construir, pero en su área, Desarrollo Urbano no ha mostrado ningún permiso, pues no otorga licencias para el espacio público. La invasión no está respaldada. Nadie puede construir donde no le pertenece. Aquí, ocuparon mil 596 metros sobre la ciclopista”, indicó Romero López.
El problema detrás, señalan, es que la familia del hotelero ha sido parte de administraciones municipales, en el Congreso y en otras instancias, lo que dicen, ha fomentado la impunidad.
“Tendría que haber sanciones contra las autoridades que no evitaron la construcción sobre la ciclopista”, aseveró.
Concluyen externado su temor de que la resolución pudiera no ser favorable y buscar alguna argucia para que la construcción permanezca igual y se resuelva de alguna forma que no sea la recuperación del área pública. (AGENCIA SIM)