Playa del Carmen, 05 julio 2019.- Preocupación genera entre líderes empresariales y actores políticos, el persistente rumor que el ex edil de Solidaridad, Filiberto Martínez Méndez, sería nombrado en los próximos días como nuevo secretario de Gobierno, en vista de su gris desempeño y, principalmente, falta de lealtad política.
La llegada de Filiberto Martínez, quien ya es enlace de la Segob en Solidaridad, confirmaría el retorno del PRI al gobierno estatal, como ficha de cambio por el voto de sus dos diputados en el próximo Congreso del Estado. Estas negociaciones darían más credibilidad a los argumentos de los morenistas, de que el PAN y el PRI prácticamente son lo mismo, en su obsesiva oposición a su proyecto alternativo de nación.
Sin embargo, más allá de los colores partidistas, lo que más preocupa a la iniciativa privada es que se “rescate” a un político que, como presidente municipal, dejó dudosas cuentas públicas y más de dos docenas de obras inacabadas, incluido el supuesto nuevo palacio municipal, la procuraduría del menor y otras instalaciones para las que endeudó a Solidaridad con un crédito de 220 millones de pesos, cuyo destino nunca fue aclarado.
Este desfalco, en el mayor de los absurdos, fue duramente criticado por la candidata panista a diputada, Lili Campos, en un debate, achacándoselo a su rival, José Luis “Chanito” Toledo, quien, entre risas, la invitó a que aclarara el caso con el coordinador de su campaña, el mismo Filiberto Martínez.
Aunque esta coalición se alzó con la victoria en este distrito, a expensas de los demás que fueron descuidados, quedaron serias dudas sobre el manejo de recursos por parte de Filiberto Martínez, rumoreándose que parte del dinero de la campaña no llegó a su destino final.
Integrantes de las cámaras empresariales temen que, de concretarse la llegada de Filiberto Martínez a la Segob, se retroceda en la transparencia en el manejo de recursos, uno de los principales logros del actual sexenio. También quedará en entredicho la seriedad de los compromisos tomados, en vista de la falta lealtad del priista.
Cabe recordar que, en tiempos del borgismo, Filiberto criticó duramente la renuncia a este partido por parte de Carlos Joaquín, asegurando su lealtad al entonces gobernante y al candidato Mauricio Góngora. Por ese motivo, se le otorgó la candidatura para Solidaridad, en la que fue derrotado, en circunstancias poco claras que ya prefiguraban el abandono del ex edil del bloque borgista. (Península al Día, Aquiles Magaña)