Chetumal, Quintana Roo.- Fue una quinta empresa la que se hizo cargo de la tala de árboles en el bulevar Bahía de Chetumal y no alguna de las cuatro contratadas para la obra de modernización.
El punto de partida de la devastación de árboles está en el municipio, autoridad que permitió talar 88 árboles “invasivos” y rescatar o reubicar 84 más.
Es la cantidad de árboles la que ha llamado la atención de la población y más aún que el propio ayuntamiento, que encabeza Yennsuni Martínez Hernández, autorice esa cifra, a través de la Dirección de Ecología Municipal.
Además, que dentro de los autorizados para su derribe y de acuerdo con un oficio del propio ayuntamiento hay especies no invasivas.
La molestia de los chetumaleños también obedece a la forma en que se hizo, casi a escondidas para evitar cuestionamientos.
El proyecto original establece que la obra se divide en cuatro tramos y cada uno a cargo de una empresa local.
Las cuatro empresas son:
- Tramo 1. Grupo Constructor de la Península HT S.A de C.V.
- Tramo 2. Empresas Quito S.A de C.V.
- Tramo 3. Obras y mantenimientos integrales S.A de C.V.
- Tramo 4. Empresa de Jorge Mercader Rodríguez.
Mismas que se harían cargo, según su avance físico, de realizar los cortes o reubicación de los árboles e inmediatamente la reforestación del área, con la supervisión de la Secretaría de Obras Públicas (SEOP), cuyo titular es William Conrado Alarcón.
No obstante, surgió una quinta empresa contratada y no fue por parte de alguna de las cuatro a cargo del proyecto.
Esta empresa fue llamada exclusivamente para la tala de los árboles y pese a que el proyecto establecía otra cosa, sin más llegó y derribó los árboles el pasado sábado 8 de enero por la noche y domingo 9 por la madrugada.
La SEOP tiene conocimiento esta empresa e intenta deslindarse de la responsabilidad, al igual que el ayuntamiento, pues solo la cantidad de árboles autorizados para corte es insultante, invasivos, endémicos o como quiera llamarle.
El día que fueron devastados los árboles, fueron precisamente las constructoras a cargo de la obra las primeras sorprendidas por el corte que hasta donde sabían les correspondía a ellas. Fue por ello, que ellas mismas avisaron a las autoridades de lo ocurrido.
Si bien es cierto hay especies invasivas, como la casuarina o pino de mar que ya se ha dicho que hay hasta un programa a nivel nacional para erradicarla por el daño a entorno ecológico, sobre todo para otras especies vegetales como el mismo mangle, hay otras especies que no están en esa categoría y no había razón para eliminarlas.
La reforestación sería con especies como el maculix, jabín y guanacaste.
La falta de socialización del proyecto es otra de las fallas de las propias autoridades estatales y municipales, preocupados más por los reflectores políticos que por el verdadero beneficio o no del proyecto, prefirieron hacerlo sin la consulta ciudadana, fue una imposición y un proyecto de escritorio encabezado por la SEOP.
El juego que se trae la SEOP y el Gobierno del Estado, en complicidad con el Ayuntamiento de que es la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA) la que debe determinar si hubo o no irregularidades, así como clausurar la tala en el bulevar, no es más que una simulación para tratar de lavar su culpa.
La autoridad a cargo debería ser la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y si se sospecha de alguna irregularidad, de la cual el Gobierno del Estado o el Ayuntamiento no tuvieran responsabilidad serían las primeras en interponer las denuncias respectivas ante el organismo nacional.
Contrario a ello la SEOP aceptó que se le salió de las manos el proyecto, por no supervisar de manera correcta las acciones y además conoce de la empresa que derribó los árboles, mientras que el ayuntamiento aprobó un excesivo número de árboles a talar, también si la supervisión.
Las cuatro empresas a cargo de la obra de modernización no lograron ni siquiera cortar los árboles, para ser señaladas como irresponsables, pues como ya se dijo fue una quinta empresa.
La absurda respuesta de Conrado Alarcón de que se trató de personas ajenas al proyecto, es una de las barbaridades que se recordará del Gobierno del Cambio que encabeza Carlos Joaquín.
Solo por esa respuesta debería ser cesado, pero en lugar de eso el mandatario estatal lo protege y le sigue el juego.
Si bien es cierto, hay mucha molestia social legítima no falta uno que otro aprovechado que intenta sacar raja política.
Y eso que aún falta una efectiva supervisión para verificar que se afectó el mangle de la zona.