José María Morelos, 28 diciembre 2018.- “Regresé a mi comunidad de Santa Gertrudis para contribuir con la preservación de la cultura maya, pues aquí tengo mis raíces; aunque ya soy jubilado de Petróleos Mexicanos (Pemex)”, nos reveló en entrevista Ruperto Sosa Ojeda, ingeniero petrolero egresado del Instituto Politécnico Nacional.
Elegido como delegado de la comunidad, menciona que no se deben perder las tradiciones, porque esa es la identidad del pueblo.
En Santa Gertrudis, la mayoría es mayahablante, y “les duele” la falta de apoyo económico a las familias, pues al no haber cultivos, no se pueden realizar muchas de estas tradiciones, como los gremios que se hacen en las fiestas patronales.
Exhortó a sus compañeros delegados y alcaldes a convertirse en gestores de la comunidad, porque no se trata de pedir, sino de exigir, lo que por derecho les corresponde a las comunidades mayahablantes.
“Es tiempo que se le devuelva a las poblaciones lo que tanto dieron, pero la corrupción es un mal que le pega hasta al último funcionario”, declaró. “Hay que tener la apertura para ir al municipio, ir al estado, o en su defecto pararse en la Ciudad de México, en la dependencia correcta, para exigir el derecho”.
Convencido que se debe preservar esta cultura milenaria, Sosa Ojeda, que habla tres idiomas, narra su experiencia de 35 años de trabajo como ingeniero petrolero en Pemex, ya que visitó muchos estados y países que tienen que ver con el tema, donde observó muchas costumbres, pero eso no influyó para dejar sus tradiciones mayas, pues se siente orgulloso del legado recibido por sus ancestros.
“La comunidad se sostiene del campo, pero se adolece de muchas cosas, el apoyo económico, el cambio climático, se pierden cosechas enteras; tienen que migrar a las ciudades y ahí es donde se empieza a perder las tradiciones, porque viven otro contexto de vida”, explica.
No desecha la esperanza que con los cambios de gobierno se pueda tener más acceso a los recursos para el campo. Sostiene que el tren maya será un detonador de la economía de la región, pues no solo es la mano de obra, sino que también el turismo será explotado por estas comunidades, por eso la importancia de conservar las tradiciones, para tener ofertas a los visitantes.
En su opinión, son cuatro los temas que se tiene pendiente con la población maya de Quintana Roo: Atención a la salud, la educación, el apoyo al campo y mejora en la vivienda.
Lamentó que las escuelas estén en abandono por parte de los maestros, aunque sí hay infraestructura, hace falta el factor humano, pues en algunas escuelas llegan el martes y el jueves ya se van de la comunidad. Lo mismo sucede en materia de salud, donde hay casa o centro de salud, pero no hay médicos que atiendan a los pacientes, de nada sirve tener un edificio si no se ocupa. (AGENCIA SIM)