Caminos del Mayab / A tres años del gobierno de “El Cambio”

Por Martín G. Iglesias

01 Martin IglesiasUn día como hoy, pero de 2016, los quintanarroenses amanecimos con la euforia de la llegada de un gobierno estatal que nos prometió “El Cambio”, con “más y mejores oportunidades para todos” y dispuesto a no repetir los errores de los gobernantes anteriores, que no solo saquearon las arcas del Estado, sino que quisieron tender un manto de impunidad sobre sus acciones.

 

Lógicamente, el ejercicio del poder desgasta, y a tres años de gobierno hay que hacer una evaluación social, aunque quizá no surta ningún efecto en el Ejecutivo, pues su puesto lo faculta para determinar quién o quiénes lo acompañan en tal o cual encomienda de gobierno.

Les comento algunos puntos en los que “el Gobierno de el Cambio” está débil, no encuentra la ruta y no logra hacer “clik” con los involucrados. 

Este gobierno no sabe comunicar sus actividades, pues por mucho que quiera maquillar información, ocultar hechos, sobornar medios y prostituir la comunicación en todos los formatos, la sociedad siente que no se ha hecho nada, que el cambio no ha llegado y que se tiene en total abandono a sectores tan sensibles como son los niños, jóvenes, ancianos y el sector productivo. Esos sí, enfoca sus medios afines hacia los que considera los adversarios políticos y se enfrasca en una “guerra” de comunicación que en nada abona a la estabilidad social, al contrario, provoca una simpatía hacia los atacados y una animadversión hacia los “creadores” de dicha información. La Comunicación Social brilla por su ausencia, más bien se convirtió en una agencia de espionaje hacia personajes que se consideran incómodos y parece una vecindad donde el chisme parecer ser la columna vertebral de la comunicación.

Pero también hay pendientes en la Secretaría de Gobierno, que hace un mes tiene a su cargo Arturo Contreras Castillo, que su mérito es ser accionista de un periódico local que circula más en la zona sur del estado. Desde hace tres años, esta dependencia solo ha servido de adorno, pues han dejado solo al gobernador en estabilizar políticamente al estado y no ha dado la cara para la resolución de conflictos.

¿Qué decir de la Secretaría de Salud?, que con bombo y platillo se anunció el programa “Médico en tu casa”, que más bien parece que solo es un pretexto para presuntamente desviar los recursos de esa dependencia, pues las zonas más marginadas de los municipios siguen sin atención médica, sin medicinas y sin infraestructura. Solo por poner ejemplos: No se ha podido echar a andar el hospital general de Tulum, que desde hace tres años sigue como un elefante blanco; el otro hospital que está a medio gas, es el de Oncología de Chetumal, donde ya decenas de mujeres se manifestaron para exigir que se ponga en funcionamiento al cien por ciento.

No se ha podido meter orden en la Movilidad, en el transporte público, en la infraestructura educativa. Pero más allá de eso, parece que la corrupción, la omisión y la impunidad siguen siendo una práctica en las diferentes esferas de “El gobierno del El Cambio”.

SASCAB

Lamentable que el Secretario de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, que por cierto hoy cumple un año de estar al frente de la dependencia, quiera manchar la memoria del extinto inspector José Antonio Archi Yama y a su familia, pues en una conferencia de prensa lo acusó de ser prestanombres del exgobernador, Roberto Borge Angulo. Ya basta que este sujeto que debe ser el encargado de la seguridad en Quintana Roo, continúe al frente de esta corporación, la mitomanía también es una desviación psicológica que debe ser tratada.

Causa extrañeza que se haya pronunciado por “no sacar raja política de la muerte” de Archi Yama, cuando él fue lo que hizo en la conferencia de prensa armada para desprestigiar a esta familia. Ojalá le Comisión de Seguridad Pública en la XVI Legislatura, que preside el diputado José Luis Chávez Zepeda lo llame a cuenta para que le detenga la diarrea verbal que este “policía civil” tiene.

 

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